Revista Qué Pasa – Dos de cada tres niñas tienen baja capacidad aeróbica: lapidario informe ubica al país en penúltimo lugar en ránking global de actividad física

Los altos índices de obesidad no dan tregua en Chile, y las razones están a la vista. Un estudio de la Universidad de la Frontera indica que sólo 1 de cada 5 niños y niñas de 9 a 11 años es físicamente activo.

Los niveles de inactividad física alcanzan proporciones de crisis en todo el mundo. De hecho, según el Reporte Global de Notas de Actividad Física en Niños y Adolescentes 2018, que evalúa las tendencias globales de actividad física en 49 países, indica que cerca del 80% de la población mundial no realizan suficiente actividad física como para lograr un desarrollo y crecimiento saludable.

El diagnóstico es igualmente de preocupante en el país. Según el estudio desarrollado por académicos de la Universidad de La Frontera en conjunto con la organización internacional Active Healthy Kids Global Alliance (AHKGA), que evalúa indicadores de actividad física de personas de 5 a 17 años (ver infografía), Chile apenas obtiene nota 3,0 de un máximo de 7,0, por debajo del promedio internacional (4,0). Peor aún, la calificación ubica a Chile en la penúltima posición de los 49 países evaluados.

La encuesta evidencia que sólo 1 de cada 5 niños y niñas de 9 a 11 años es físicamente activo y del total de menores, solo entre el 14% y 26% se reporta participar en una actividad deportiva. Además, son pocos los niños y adolescentes que se transportan de manera activa (bicicleta, caminando, en patineta u otros).

Sedentarismo y obesidad

El informe explica que los estilos de vida modernos, incluida la creciente exposición a las pantallas y la creciente automatización de tareas, están influyendo en este problema generalizado de salud pública que debe ser reconocido como una prioridad.

Así, el sedentarismo y los malos hábitos de alimentación repercuten en altas cifras de sobrepeso y obesidad en la población. De hecho, en cuanto a la medición del peso, la evaluación indica que cerca de la mitad del grupo analizado presenta sobrepeso u obesidad.

Así, el sedentarismo y los malos hábitos de alimentación repercuten en altas cifras de sobrepeso y obesidad en la población. De hecho, en cuanto a la medición del peso, la evaluación indica que cerca de la mitad del grupo analizado presenta sobrepeso u obesidad.

Lorena Rodríguez, académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile explica que la Encuentra Nacional de Salud demuestra que casi el 90% de la población es sedentaria. “Desde muy temprano, en la niñez, los niños ya empiezan a entrar en un sistema que los obliga a ser sedentarios, tanto en la escuela, donde pasan muchas horas sentados, como en la casa, donde pasan viendo televisión o jugando juegos electrónicos”, precisa.

Añade que actualmente la tendencia es al sedentarismo y “el equilibrio entre una alimentación no saludable y el sedentarismo evidentemente lo que significa es un aumento de la grasa corporal y eso es obesidad”.

Los indicadores internacionales recomiendan pasar menos de dos horas al día en actividades de bajo gasto energético. Sim embargo esto no se cumple. Más de la mitad de niños y adolescentes pasan más de dos horas diarias frente a pantallas o sentados en su tiempo libre.

Los jóvenes no cuentan con el ejemplo de padres o familiares para realizar deporte y llevar una vida activa. Por lo demás, en cuanto a los establecimientos educacionales, lugar donde los niños y adolescentes pasan la mayor cantidad de horas al día, solo la mitad realiza actividades para promover la actividad física entre sus alumnos.

Baja resistencia

Los adolescentes chilenos demostraron deficientes en el estudio baja capacidad física referente a la resistencia aeróbica, fuerza y flexibilidad. Entre los 13 y los 15 años las niñas solo obtuvieron el 33% y los niños el 44% de capacidad.

“Es un reflejo triste de nuestra sociedad”, dice el académico del departamento de Educación Física, Deportes y Recreación de la Universidad de La Frontera e investigador a cargo del reporte nacional, Nicolás Aguilar, quien considera que aún falta mucho por avanzar en materia de incentivo de la actividad física en el país.

Agrega que a pesar de que Chile ha tenido algunos avances desde el punto de vista de reconocer la actividad física como importante en la sociedad, “no se ha reflejado en que tengamos niños más activos y saludables”, asegura.

Aguilar advierte que esto constituye  un llamado a todos los sectores a tomar con seriedad estos resultados ya que, en su opinión, “hacer que los niños sean más activos depende de todas las autoridades, además de los padres, profesores y familiares. Una vida activa debe estar en la base de todas las políticas”.

Sumando algunos puntos

A pesar de la mala evaluación general, hay dos puntos en los que Chile obtuvo mejor nota que el promedio internacional, que son las categorías de “Políticas Públicas” y “Comunidad y Ambiente”. Aspectos en los que además el país aumentó en 0,5 y 2 puntos porcentuales, respectivamente en comparación al 2016.

Daniela Godoy, directora de Elige Vivir Sano explica que lo anterior dice dos cosas importantes: lo primero, es que se debe abordar con sentido de urgencia el problema de la obesidad infantil en nuestro país y de la inactividad física y lo otro es que a su juicio la mejora en los puntos de políticas públicas y comunidad y ambiente quiere decir que “el Sistema Elige Vivir Sano está implementando políticas, planes y programas de distintos ministerios que van por buen camino. El desafío es enorme, pero esto muestra que vamos por el camino correcto”, asegura.

Respecto a los países que lideran el reporte, se encuentran Eslovenia, Dinamarca y Japón, quienes ponderan nota sobre 6,0, cuyos resultados se explican ya que cuentan con enfoques muy diferentes para hacer que los niños sean activos, aplicando políticas públicas como una mirada de sistema integral, aumentando los niveles de actividad física de los escolares en un 80%.